La etapa 0-3 y la importancia de la Detección Precoz.

Con la llegada de las matriculaciones  y la publicación en el boletín de la CAM de la convocatoria de becas para el nuevo curso, nacen en distintos foros y medios de comunicación, los debates sobre la edad 0-3 y las diferentes opciones que existen en nuestra sociedad para hacer compatible nuestras vidas laborales y personales.

Qué duda cabe de que a tod@s las familias de este país les gustaría poder disfrutar de los primeros meses de vida de sus hij@s. Pero vivimos en una sociedad donde el trabajo de ambos progenitores se hace indispensable para poder subsistir familiarmente. Sin embargo en muchas ocasiones a la hora de elegir la mejor opción para nuestros hij@s, se escapa a nuestro conocimiento que en ocasiones, compartir esos primeros años de vida con profesionales de esta edad, sea una de las opciones más adecuadas.

Los primeros años de vida de los niños son fundamentales en su desarrollo. Confluyen muchos aspectos en la formación de la persona y es precisamente en este tiempo cuando debemos estar más atentos a las alertas que podamos divisar. El ser humano a lo largo de su desarrollo tiene que ir superando etapas y alcanzando habilidades que no en todos los casos se van dando, y es precisamente en este punto en el que intervenimos los profesionales de la educación infantil, especialmente en la edad 0-3,

La sociedad actual sigue considerando las escuelas infantiles como “guarderías” y lejos de ser lugares donde “guardamos” a los niñ@s en el tiempo en el que debemos estar trabajando, debemos entender que son su segunda casa y además un lugar donde favorecen, estimulan y están supervisando el desarrollo de nuestr@s hij@s.

A lo largo de esta etapa, que algún ministro considera “no educativa” (erróneamente a ojos de quienes somos pedagogos y vivimos esta etapa diariamente), podemos encontrar innumerables situaciones en las que la intervención experta se hace indispensable, y sin embargo seguimos quitando importancia a esta etapa con el “ya se le pasará”. Precisamente quienes compartimos con vuestr@s hij@s los primeros años de su vida, somos quienes tenemos que dar la voz de alerta a los Equipos de Atención Temprana para solicitar la intervención si fuera necesaria, y por desagracia en nuestro sistema educativo no suele ser lo común.

En nuestra escuela velamos diariamente por la evolución de cada uno de nuestr@s alumn@s y, además de tratar de atender las necesidades de cada familia, intentamos proponer soluciones a aquellos pequeños problemas que con un trabajo eficaz pueden solventarse en cuestión de semanas. Y el trabajo que esto conlleva no todas las escuelas infantiles son capaces de llevarlas a cabo, para desgracia de nuestra sociedad.

En ocasiones el “ya se le pasará” termina por pasar, porque el propio desarrollo madurativo de l@s niñ@s lleva a superar esa etapa. Pero en otras ocasiones, y en los últimos años hemos notado un incremento de los casos, es necesaria la intervención de un equipo para ayudar a niñ@ y familia a superarlo.

Las escuelas infantiles deberían ir de la mano con la detección precoz de los posibles trastornos evolutivos, y las familias deberían tener más conocimiento acerca de lo que las escuelas infantiles pueden ofrecerles.

Aquí, con garantía, un equipo implicado y coordinado con el EAT (Equipo de Atención Temprana) de zona de la Comunidad de Madrid. Y, a pesar de lo que muchos puedan pensar, os podemos garantizar que la opción de llevar a vuestr@s hij@s a una escuela infantil, no es tan mala idea en los tiempos que corren, siempre y cuando tengáis garantía de que se está velando por su desarrollo.

 

 

 

 

3, 2, 1… ¡¡os estamos esperando!!

Este veranito está ya en el botecito.. Se acaban los días de dormir hasta el infinito, del desorden generalizado porque hay tiempo para todo. Se acaba el irse a la cama a las tantas, porque tendremos que madrugar. Y aunque el comienzo del nuevo curso o la vuelta al trabajo sean duras, ¡¡aquí estamos nosotras para hacer que todo vaya rodado!!

Durante estos primeros días de vuelta a la rutina, hay algunas cosas que podemos tener en cuenta para que nos sea más fácil a tod@s, especialmente a nuestr@s margalit@s que son lo más importante del mundo. Por eso, y para haceros meditar un poquito, os dejamos unos breves consejos:

* Prepáralo todo la noche anterior: uniforme, mochilita, los documentos, la agenda… así por la mañana no tendremos que perder tiempo ni se nos olvidará nada.

* Pon el despertador media horita antes: los primeros días nuestro cuerpo necesita volver a centrarse en horarios y ritmos. Las prisas por la mañana no son buenas para padres, ni para hij@s. Con tiempo de sobra, podremos estar más tranquilos para vestirnos, desayunar con calma y llegar al cole con calma, parando en cada esquina si es necesario y guiñando el ojo a las mariposas del camino.

* Este fin de semana… date un paseito hasta la puerta de la escuela. “Marga” (nuestro logo) estará encantada de esas visitas. Así podréis calcular el tiempo que tardáis y ver la escuela como un entorno familiar.

* No lleguéis tarde el primer día de escuela. La entrada de nuestr@s niñ@s es de 9h a 9,30h y queremos poder recibiros a tod@s como os merecéis.

* El “Período de Adaptación” es beneficioso para tod@s, aunque a los papis os haga algún trastorno. Pero así nos “engancharemos” al ritmo de la escuela poco a poco, con calma y todo será más fácil.

* Si tenemos un “objeto de consuelo“, tráelo a la escuela. Así estaremos más tranquilos y podremos calmarnos prontito en momentos puntuales.

* Transmitir seguridad a nuestr@s niñ@s es importante. A pesar de nuestros miedos como padres/madres, debemos transmitir a nuestr@s pequeñ@s seguridad  y calma. Os garantizamos que no podéis dejar a vuestr@s hij@s en mejores manos.

* Cuando vengas a la escuela a recoger a tu hij@, recíbele con una SONRISA. A pesar de que el día en el trabajo haya sido duro, o de que la vuelta no haya sido todo lo agradable que hubieras querido… ell@s no tienen culpa y llevan todo el día esperando el momento del reencuentro.

* Tened paciencia; el cambio de ritmo y de rutinas es complicado para tod@s. Pero con una sonrisa y buen ánimo, será mucho más leve de lo que os imagináis.

Os esperamos el lunes 2 de septiembre con el alma cargadita de alegría.